lunes, 30 de abril de 2012

Onironautas (3)


El Santo Infinito

EL SANTO INFINITO  Pertenece a la tradición tántrica tibetana en la que los sueños son una experiencia transcendente y una vía de trabajo interior. La finalidad de la mayoría de las escuelas tántricas, en este sentido, es desarrollar la "lucidez onírica". Aprovechamos para saludar a nuestro anónimo amigo onironauta y felicitarle por cumplir su onírica palabra de enviarnos físicamente este texto.

***

Queríamos enviarles información referente al estado de lucidez en el milam bardo (mundo onírico). Nuestra orden, como usted sabe, desea ayudar a todos los seres de buena voluntad a desarrollar su luz. Y es por esto que a traves del milam bardo (mundo onírico) nos ponemos en contacto con los seres que quieren despertar a la realidad.

Como le prometimos le exponemos por medio de la presente una práctica que entregamos a los aspirantes para reforzar su luz y para que puedan, a voluntad, ponerse en contacto con nosotros. Con mucho gusto los miembros de la Tibetan Sacred Order (nota: mantenemos el inglés original) ayudaremos desde el milam bardo (mundo onírico) a quienes lo deseen.

La llave es sencilla. Deben tener presente el símbolo del Santo Infinito a la hora de irse a dormir. Imaginarán este símbolo, de color blanco, sobre su corazón, al mismo tiempo que su cuerpo se va relajando profundamente. No deben hacer fuerza en ningún sentido, sólo relajarse dejando que el símbolo sobre su corazón impregne toda su conciencia. Esta es la práctica que llamamos de la Luz Clara. Hay que dormirse sintiendo la presencia del Santo Infinito. Eso es todo.

Si por la mañana al despertar se acuerdan de esto, tanto mejor. Esa será una buena manera de empezar el día. Pero lo importante es que no se cansen. Las primeras veces no pasará nada. Pero progresivamente su comprensión será mayor y su conciencia será más clara en el mundo onírico (como lo llaman ustedes). Y desde allí nosotros les ayudaremos, pueden estar seguros.

Reciban nuestras más sinceras felicitaciones por el trabajo que están realizando. Que su Ser Inmortal les bendiga.

Bagwan Aclaiva


lunes, 23 de abril de 2012

Buda



“¿Eres un dios?, le preguntaron. No. ¿Eres un ángel? No. ¿Un santo? No. ¿Qué eres entonces? Yo estoy despierto”, respondió Buda, y es que Buda significa “iluminado” o “despierto”.

Buda nació el año 563 a. C. en lo que es hoy Nepal. Su nombre era Siddharta Gautama de Sakya. Su padre fue rey y le proporcionó una crianza esmerada con todo tipo de lujos. Se casó a los 16 años con la princesa Yasodhara y tuvieron un hijo llamado Rahula. Nada parecía faltar en la vida de Buda y, sin embargo, a los veintinueve años un descontento profundo lo llevó a abandonar todos sus bienes terrenales, se despidió en silencio de su mujer y su hijo, se vistió con harapos y se internó en el bosque en busca de la iluminación. Durante seis años persiguió este fin, estudió con los más destacados maestros hinduistas y aprendió cuanto estos yogis podían enseñarle. Luego se unió a un grupo de ascetas poniendo a prueba su fuerza de voluntad. Dicen que se sustentaba con seis granos de arroz al día, que apretaba los dientes y presionaba la lengua contra el paladar hasta que el sudor fluía por sus poros, que contenía la respiración hasta sentir un fuerte dolor de cabeza. Estas experiencias le enseñaron lo inútil del ascetismo, todas estas experiencias negativas no le aportaron la iluminación, pero aprendió a valorar el Camino Intermedio entre los extremos. Abandonada la mortificación del cuerpo, Siddharta persiguió el pensamiento riguroso y la concentración mística. Dice la tradición que se sentó bajo una higuera dispuesto a no levantarse hasta lograr la iluminación, allí hizo frente a las tentaciones del Maligno, que se presentó primero bajo la apariencia de Kama, Dios del Deseo, y luego con el disfraz de Mara, Señor de la Muerte. Siddharta resistió imperturbable ante tres mujeres voluptuosas y no se inmutó ante huracanes, lluvias torrenciales y aludes de piedras incandescentes, había llegado el Gran Despertar, Siddharta se había transformado en Buda y su dicha fue infinita, tan grande que durante 49 días permaneció extasiado antes de dirigir su mirada gloriosa al mundo.

A Buda aún le esperaba la última tentación. Mara atacó esta vez a su punto más fuerte: la razón, y le propuso un gran reto. ¿Cómo podría mostrar a los demás lo que él había entendido? ¿Cómo poner en palabras visiones imposibles de definir? ¿Cómo enseñar lo que sólo puede ser aprendido y mostrar lo que sólo puede ser encontrado? ¿Por qué perder el tiempo ante un público que no entenderá? Buda respondió: “Algunos habrá que entiendan”, y Mara no volvió a aparecer nunca.

Pasó el tiempo, Buda envejeció predicando su mensaje destinado a destruir egos y a redimir la vida, fundó una orden de monjes para alentar a los desesperados y llevó una existencia dedicada a los fieles y a la meditación. A los 80 años de edad, murió a causa de una disentería.

martes, 17 de abril de 2012

El Karma

La ley del karma es un ejemplo especial de la ley de causa y efecto que establece que nuestras acciones físicas, verbales y mentales son causas, y nuestras experiencias son sus efectos. La ley del karma enseña por qué cada individuo posee una disposición mental, una apariencia física y unas experiencias únicas. Estas son los efectos de las incontables acciones que cada uno ha realizado en el pasado. Puesto que no hay dos personas que hayan realizado las mismas acciones en vidas pasadas, nadie puede tener los mismos estados mentales, experiencias y apariencia física que otro. Cada ser posee su propio karma individual. Algunas personas disfrutan de buena salud y otras sufren enfermedades sin cesar. Unas tienen un físico atractivo y otras no. Algunas siempre están alegres y se conforman con poco, mientras que otras suelen estar de mal humor y nunca están satisfechas. Algunas personas entienden con facilidad el significado de las enseñanzas espirituales, pero otras las encuentran difíciles y oscuras.

La palabra karma significa 'acción' y se refiere principalmente a nuestras acciones físicas, verbales y mentales. Las acciones que efectuamos dejan huellas o impresiones en nuestra mente muy sutil que, con el tiempo, producen sus correspondientes resultados. Nuestra mente es comparable a un campo de siembra, y las acciones que cometemos, a las semillas que en él se plantan. Las acciones virtuosas son las semillas de nuestra felicidad futura, y las perjudiciales, las de nuestro sufrimiento. Estas semillas permanecen ocultas en nuestra mente hasta que producen su efecto, cuando se reúnen las condiciones necesarias para su germinación. Además, desde que se realiza la acción original hasta que maduran sus consecuencias, pueden transcurrir varias vidas.

Como resultado de nuestras acciones o karma, renacemos en este mundo impuro y contaminado y tenemos problemas y dificultades sin cesar. Nuestras acciones son impuras porque nuestra mente está contaminada por el veneno interno del aferramiento propio. Esta es la razón principal por la que experimentamos sufrimiento. Este es producido por nuestras propias acciones o karma y no es un castigo impuesto por nadie. Sufrimos porque hemos cometido numerosas acciones perjudiciales en vidas pasadas. El origen de estas malas acciones son nuestras propias perturbaciones mentales, como el odio, el apego y la ignorancia del aferramiento propio.

Cuando hayamos eliminado de nuestra mente el aferramiento propio y demás engaños, nuestras acciones serán puras. Como resultado de estas acciones, nuestras experiencias, nuestro mundo, cuerpo y disfrutes, y los seres que nos rodean, también serán puros. No quedará ni el menor rastro de sufrimiento, impureza ni dificultades. De esta manera, encontraremos la verdadera felicidad en nuestra mente.

 Los 10 Secretos para transmutar Karma

1.- Aprende a guardar silencio en los momentos de mayores turbulencias.
2.- Evita juzgar a las demás personas.
3.- Enfoca tu atención sobre las cosas que más te agradan.
4.- Mantente quieto, es en vano luchar (recuerda que sólo es una prueba).
5.- Ten esperanza, lo que parece real es sólo un mal pensamiento producto de tu imaginación. ¡Cámbialo!
6.- Perdona, suelta, y libera.
7.- Habla siempre en positivo.
8.- Medita por lo menos dos veces al día. ( 5 minutos sería muy buen comienzo)
9.- Visualiza situaciones agradables para ti y todos tus seres queridos.
10.- Otorga Amor sin importar lo que recibas.

jueves, 12 de abril de 2012

Los Koans


Los Koans proceden del Budismo Zen y consisten en una especie de acertijos, a veces en forma de cuentos, que un maestro formula a sus discípulos para que los resuelvan. En el fondo, el koan es como una pregunta o un relato aparentemente absurdo, pero que esconde una profunda enseñanza. La idea que inspira este método es que el hábito de la lógica y la conceptualización impide tomar contacto con la realidad última. Así los koans rompen las pautas normales de pensamiento y provocan en el discípulo una súbita conciencia de iluminación.

El collar del tigre.

Un joven llega ante un Maestro. Este lo mira con ojos tan intensos como los de una fiera. El santón es enorme y tiene tal energía que el discípulo tiembla. “¿Qué haces aquí?” “¡Busco la luz!” “¡Estás en medio del río y te quejas de que tienes sed!” “¡No entiendo, Maestro!” “Si resuelves esta adivinanza podrás comprender: En un bosque hay un tigre terrible que tiene un collar. ¿Quién se lo puede quitar?” El estudiante responde: “¡Un hombre más fuerte que él!” El Maestro le da un bastonazo en la cabeza. “¡Perezoso! ¡Vete y no vuelvas hasta que estés seguro de la respuesta!” El joven, conteniendo la sangre que corre desde su cuero cabelludo, se interna en un bosque, a meditar. Después de muchos días vislumbra una respuesta. Corre hacia el Maestro. “¡Le puede quitar el collar quien lo puso!” Le responden: “¡Intelectual asqueroso!” Y le dan otro palo en la cabeza. Llorando de impotencia, el discípulo vuelve a sus parajes solitarios. Odia al Maestro. Sin embargo regresa a verlo. “¡Es el tigre quien se puede quitar el collar porque él mismo se lo puso!” “¡Imbécil romántico!” ¡Zas! ¡Palo! Ensangrentado, el joven se refugia en una caverna. Grita a las sombras: “¡Yo soy el tigre, él es mi animalidad! ¡Un día me apareció un collar en el cuello para revelar mi esclavitud! ¡Tengo que convertirme en un humano para quitarme yo mismo esta ignominia de ser aún una bestia!” Sale. Ve un perro campeón seguido por otros más débiles. Deprimido, se siente perro débil y sigue con dolorosa admiración al jefe de la jauría. Encuentran a una joven perra que por primera vez ha sido madre. El campeón intenta devorar a los cachorros. La perrita, convertida en energúmeno, le salta al cuello, aferrándose a la yugular y de ahí no se desprende hasta que el gran can cae muerto. El joven, en un destello, ve por fin la respuesta. Dando un grito de alegría, corre hacia el Maestro. Se quita el cinturón. Lo ata alrededor del cuello del feroz santón y lo jala hasta sacarlo de su sitio. Allí se sienta él. El Maestro ríe a carcajadas, lo abraza y le dice: “¡Ya eres tu propio amo; has triunfado!¡Se ha encendido una luz!”

miércoles, 4 de abril de 2012

El Tarot

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 El tarot nos enseña a concentrarnos…Una tirada de tarot es como un combate de kárate, hay que moverse entre las defensas del consultante utilizando la mayor de las delicadezas.

Toda lectura de tarot es subjetiva. La voz que utilizamos debe de salir desde el corazón. Nunca debemos utilizar la voz que sale de la cabeza, nariz, garganta o dientes porque la resonancia no resultará auténtica.

Cosas que se deben evitar:

1.-Dar consejos, el consejo siempre es una toma de poder.
2.-Cobrar la mayor cantidad de dinero posible.
3.-Leer el futuro. El cerebro obedece a las predicciones, cualquier predicción es peligrosa. Ofrezcamos programaciones positivas.
4.-Ante una elección, dar distintas posibilidades y que sea el consultante el que decida
5.-No todos quieren saber de dónde les viene el dolor, muchos nos van a pedir una aspirina metafísica (Lo que ofrecen los gurús). Debemos llegar hasta donde el consultante esté dispuesto a profundizar.

Alejandro Jodorowsky





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